“Hoy, como músico me motivan dos cosas: hacer música que me guste y ayudar a eliminar la industria”
Germán Vilella, conocido por integrar Los Rodríguez y tocar con diversos músicos en España es una persona que no anda con vueltas y le declara la guerra la industria discográfica: “La explotación del negocio discográfico se viene abajo... gloriosamente abajo”. Desde Madrid y vía correo electrónico nos cuenta de su estancia en Buenos Aires durante seis años, la creación de Dukakis, su actualidad musical donde anuncia la salida de nuevo disco de Jaime Urrutia, que lo motiva hoy como músico y muchas cosas más. Con ustedes "el guerrero" Vilella.
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¿Cómo empezó tu relación con la música?
Me
crié en New Yersey, escuchando Rock por la radio; en casa Salsa y Jazz por mi
viejo puertorriqueño; Copla, Flamenco y música mexicana por mi madre madrileña
(lo de los mariachis, porque en los ’50 estaban muy de moda en España). A
los nueve (1973) años vine a España a vivir y vi que había grupos imitando a
The Beatles. Me decidí a hacer un grupo a los doce años con amigos del
colegio. A los 13 di mi primer concierto en el gimnasio del colegio (con solo de
batería de por lo menos cinco minutos, creo recordar, ya que por entonces yo
estaba ya en la fase Zeppelin y Purple).
En
realidad elegí el bajo, pero los padres del que iba a ser baterista se
anticiparon al garrón y le compraron un bajo a él. Los dos violeros ya tenían
guitarra, así que “me tocó” la batería... por suerte, aunque empezar con
el bajo me sirvió para seguir progresando en la parte melódica de la música,
y no sólo en la rítmica.
Cuando fui a
Baires y me quedé, fue en el ’97. Mi idea era pasar unos meses en Baires y
seguir a EE.UU. para instalarme allá. Pasó lo contrario. Me instalé en Baires
y después de comprobar que (el ex presidente Fernando) de La Rúa no asumía
el cargo y quebraba todas las esperanzas depositadas en él, tuve que seguir el
camino de muchos de los mejores músicos de Baires y Argentina entera... Ezeiza!
Entonces ¿Cómo surgió Dukakis?
DuKaKiS fue un proyecto que empezó sin más aspiración que tocar con músicos argentinos en Argentina, pero resultó que me gustó mucho el grupo de gente que se unió al proyecto. Esto unido a que me enamoré de Bs. As, lo provocó que me quedase casi seis años.
¿Y el nombre de la banda?
El nombre de la banda es un apodo que me pusieron en la época de Los Rodríguez.
¿Qué podes
destacar de la experiencia de Dukakis en Buenos Aires?
Aprendí a “tirar del carro”. Hice carteles, los pegué, busqué emisoras de radio, de TV, hice las notas, busqué magazines, boliches, grabé y produje varios demos y el álbum de DuKaKiS, coordiné ensayos, suplencias... Empezamos siendo una banda de seis músicos, conmigo a la guitarra y cantando y terminó siendo un trío conmigo a la batería y cantando. Pasó de todo y creo que lo mejor es que aprendí a trabajar más duro sin desalentarme. Si no hubiese llegado a la Argentina en tan mala época económica probablemente aún viviría allá.
¿Dukakis
en su momento fue un proyecto para independizarte del concepto Rodríguez?
No me lo planteé. Incluso, visto desde ahora, creo que lo que menos me gusta de DuKaKiS es que se parecía demasiado a Los Rodríguez. Es difícil salir de un grupo de éxito e inmediatamente montar algo que no se parezca de una manera natural. Escucha sino a Brian May, Keith Richards o Jagger o Wood, Phil Collins, Foo Fighters... todos suenan igual que sus anteriores y exitosos grupos.
¿Entonces dónde estaban
las diferencias?
Donde sí había diferencias notables era en los textos. Hace tiempo que estoy
cansado de los tópicos del Rock. Crecer, en mi caso, ha estado acompañado de
un aprendizaje. Aquel que todo lo que sabe lo haya aprendido antes de los 20 años
de edad, no puede ser muy sabio. Aquel que pretende “no crecer” y otras
rebeldías estúpidas inherentes al que ya no tiene capacidad para mejorar en
nada, sólo puede recurrir a viejos tópicos o “inventar” nuevas maneras de
decir estupideces como “...nada debería estar prohibido”. Hoy en día,
aunque sólo sea fijándonos en los cuerpos humanos que saltan hechos pedazos
cada día en cualquier parte del mundo, no podemos querer que no se prohíban
algunas cosas.
¿Sigue en pie el proyecto Dukakis?
DuKaKiS ahora es sólo
un recuerdo, aunque las canciones siguen ahí...
¿Que recordás de tu
estancia en Buenos Aires? y ¿cuando duró?
¿Qué fue la banda “Lou Velvet”?
Lou Velvet!!! Increíble!!! Pensé que nadie se acordaba, aparte de los que estuvimos arriba y abajo del escenario donde hicimos nuestra única presentación, en una sala buenísima de Federico Lacroze llamada Comtat (Capital Federal). Espero que siga abierta y funcionando con música en directo. La historia es que un día fui a ver a Gabriel Carámbula mientras grababa un álbum con amigos y éxitos pasados de su carrera. Terminé grabando un par de canciones con él y nos comprometimos a hacer algo más. A mí me habían comentado muchas veces que yo cantaba con un timbre parecido al de Lou Reed (...aún no sé si me querían halagar o insultar...). La cuestión es que, como me crié en New Jersey, mi inglés no sólo es muy bueno, sino que mi pronunciación es muy neoyorquina. Sabiendo que Lou es uno de los ídolos de Carámbula, le propuse hacer una banda homenaje a Velvet Underground y Lou Reed. Me dijo que Pablo Memi (Ratones Paranoicos) era fan de Fernando Saunders (bajista de Lou Reed, que también grabó con Carámbula). Le llamamos y formamos el trío. Yo cantaba desde la batería y ellos tocaban guitarra y bajo sin trastes. La lástima es que el amigo Carámbula no estaba muy “centrado”, (me pareció a mí), y fue imposible conseguir que venga a los ensayos. Finalmente entró Matías Chaher (guitarrista de DuKaKiS) en Lou Velvet y aquello sonaba perfecto! Hicimos ese show en Comtat y después fue a Pablo Memi al que se le complicó la vida y tuvo que dejar el proyecto. Ahí quedó todo, pero puedo asegurar que es una de las veces que más he disfrutado tocando un repertorio en mi vida, tanto en los ensayos como en el único show.
Los Rodríguez me trajo muchas cosas buenas, muchas malas y muchas que aún no sé si son buenas o malas. Igual, pesan más las buenas. Fueron 7 años muy activos y la verdad, me parece imposible resumir. Yo soy músico profesional en España desde el ’84, aunque mi primera gira la hice con una compañía de teatro (tocando!!! nunca actor!!!) en el ’80. Toqué para artistas muy distintos (Luis Eduardo Aute, Luz Casal, Antonio Flores, Joaquín Sabina y muchos más hasta que en el ’89 Julián (Infante) y yo montamos Los Rodríguez. Fue el momento que dejé de tocar “para otros” y empecé a tocar “para mí”. Eso fue muy bueno, y mis compañeros argentinos (sobre todo Ariel) me recordaron lo que aprendí de pequeño en EE.UU., y olvidé de mayor en un país de vagos como es España... me recordaron que cuanto más trabajas mejor sale lo que haces. En otras palabras, cuanto más ensayo mejor suenas. Fue bueno también saber que tener éxito es posible y entender un poco el mecanismo del éxito (...que es entender que hay muchos caminos posibles y ninguno seguro). Lo peor de tener “Los Rodríguez” en mi currículum es que ahora, que vuelvo a dedicarme a “tocar para otros”, me encuentro con dificultad para que me ofrezcan trabajos que no sean de Rock, ya que mi “fama” como baterista de Rock se elevó muy por encima de mi “fama” anterior como baterista completo capaz de dominar mas estilos. Esto ahora me limita las ofertas que recibo.
En
varias entrevistas resaltas la palabra “independencia” y que es maravilloso
“vivir ajeno” a la industria ¿ese es un valor fundamental para un músico?
¿ por qué? ¿crees que se perdió esa idea de libertad? Porque todo pareció
en su momento encerrarse en el concepto Operación Triunfo (OT) y obtener todo
sin esfuerzo.
Independencia o dependencia. La cuestión es clara. No se debe depender de lo que es prescindible, y las compañías discográficas lo son. Ya hay muchos artistas que viven de la música sin dejarse robar un centavo por ninguna compañía. Los managers son otra cosa. También podrías prescindir, pero mi experiencia en DuKaKiS me enseñó que las competencias de un manager son muchas y hay que dedicar tiempo y pensar mucho para hacerlo bien. Si encuentras un buen manager es lo mejor que te puede pasar, pero hace años que el negocio nuevo (de apenas 1 siglo) de la explotación de la música grabada, o sea el negocio discográfico, se viene abajo... gloriosamente abajo!!! Esa gentuza (con las pocas excepciones, que incluso acá hay) han conseguido que por cada músico o artista que vivía de la música hubiera varias personas viviendo (y mucho mejor) de la música sin ser músicos. La música es muchos siglos anterior a la invención del gramófono, y seguro que vivirá muchos siglos después que la música grabada deje de generar dinero.
En
la pagina de Dukakis (dukakis.8k.com)
en la sección de la historia del grupo dice “el rock ya esta grande y tiene
varias décadas como para estar haciéndose el “pendejito provocador”. Te
pregunto ¿qué opinión te merecen los Rolling Stones? que parecen estar
eternamente jóvenes y provocadores o ¿ya se adaptaron al negocio de música?
¿Qué estas
haciendo actualmente, ¿seguís con Jaime Urrutia? ¿estas colaborando para el
nuevo disco de Ariel?
Acabamos
de terminar de grabar el próximo álbum de Jaime Urrutia (el 2º como solista).
El 5 de septiembre sale a la venta en España, pero intentaremos que salga en
Argentina y que eso nos sirva para ir a presentarlo en directo. El directo es la
base del buen músico. En directo nunca podrían haber ganado un Grammy Milly
Vanilly. En este nuevo álbum de Ariel no colaboro. Supongo que quiso cambiar el
equipo humano para ver si mejoraban los resultados, tanto de ventas como en
sonido. El anterior, en el que sí colaboré yo, la producción fue tan
mala que no permitió que se oiga que las canciones eran muy buenas y bien
tocadas.
Hoy,
como músico me motivan dos cosas. Hacer música que me guste (me gustan muchos
estilos) y ayudar a eliminar la industria discográfica, o mejor dicho, el
parasitismo de los directivos discográficos. Ahora le he puesto un juicio al
director de Warner Music España, y tengo dos managers avisados que no se pueden
cruzar en mi camino sin llevarse un souvenir de mi violencia, ya que lo que no
solucione por la vía judicial lo haré según me enseñaron de pequeño en el
país del “far, far West”... con los puños. Con la edad también te jode
cada vez más dejarte robar.
Ya no tengo tantas ganas de cambiar de
“sede”. A mucha gente le avergüenza decir que la edad cambia sus costumbres
o sus gustos, pero es lo que ocurre. Mi gato, de cachorrito salía todas las
noches, se perdía y volvía golpeado, sucio y hambriento al cabo de unos días.
Hoy en día disfruta más de la casa, la seguridad, mi compañía y la comida
segura. Yo soy un animal también. Después de salir de Baires pasé unos meses
en Los Ángeles, pero no me vi con las fuerzas como para empezar otra vez de
cero allá, con 37 años. En EE.UU. nadie te regala nada, y nadie se fía de uno
cuyo origen no se conoce, por bueno que seas. Hay que tocar para el sindicato en
bodas y bautizos durante años hasta que te empiezan a conocer y, aunque España
no es ni de lejos el mejor destino para un músico bueno, pesó mi cansancio y
tal vez el deseo de sacar provecho de mi historial, por una vez en la vida. Sin
embargo y pese a todo lo anterior, tal vez la mediocridad española musical (y
general también, porqué no decirlo?) me terminen catapultando afuera de estas
fronteras de nuevo...
Gracias Germán!!
Nota: Las ultimas dos fotos son gentileza de www.danielzamora.net.
La primera corresponde a la sesión de grabación de "Lo, Siento Frank" junto a Ariel Rot y Daniel Zamora. La segunda es un ensayo previo a la presentación en el Gran Rex con Los Rodríguez (Buenos Aires)
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